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Casi lo logro

Casi lo logro.
Pasear la ciudad
y no verte.
Hoy pensé
que te habías marchado
y sentí, de repente, una mano
posada en mi hombro,
haciéndome libre.

Cómo te explico
que me vino la brisa a la cara,
que me dio por cruzar
nuestro puente
y, al final del trayecto...
tú.

Qué putada más grande.
Es verdad que te vi,
pero no como siempre.

Se llenaron de río
mis ojos
y corrí a buscarte,
donde quiera que fuese,
porque algo debió de quedar
de nosotros,
más allá del silencio afilado
con odio,
un idioma de ceño fruncido
que impide entenderse.

Puede que mueran los años
y, todavía,
no te encuentre.
Sin embargo,
en mi memoria pervivirá
la imagen de dos sombras
paseando bajo el embrujo
de una noche calurosa,
amantes nadando sueños,
jóvenes,
tú,
yo.

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Versos en Peñamellera

Ella decía que allí estaba su infancia,
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en realidad, es pequeño.
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tampoco verás bares.
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Carreteras de culebra,
de humedad marrón y verde,
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Una curva, otra curva,
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No me creo que te duermas.
¡Ya se ve desde aquí Ruenes!

Tardé lo que tarda un instante
en confirmar sus palabras,
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Además, no cabe duda:
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De ruido se inunda Ruenes,
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Voladores, banderines,
abrazos y más abrazos
de los amigos que vuelven
a reunirse año tras año
sin que importen los acentos
compartiendo el entusiasmo
y los bailes en la bolera,
y las estrellas en Somano,
y las risas, y la sidra,
y todos juntos cantando
Asturias, patria querida...
¡la fiesta se va acercando!