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Estoy bien

Feliz. Por fin lo he superado, ahora solo sueño contigo seis veces por semana. Te lo juro, solo seis. Los viernes no duermo, escribo. Aunque, los viernes sí que sueño contigo, sueño despierta. Estoy mirando a través del cristal de la ventana y te veo pasar en bicicleta o apareces en el fondo de la taza de café, sin avisar, de manera repentina, de la misma manera que saliste de mi vida. Bueno, en realidad no fue algo inesperado. Te fuiste poco a poco, deshilachándote y dejándome desnuda.

Cómo me habría gustado vestirme contigo a diario, maquillarme con tus besos y usar tus brazos de bufanda en los días fríos. Cómo habría disfrutado apartando las sombras que restaban brillo a tu sonrisa. Cómo habría defendido tus locuras, equivocándome contigo, tropezando en tus piedras y lamiéndote hasta las heridas. 

Ojalá tú puedas estar tan bien como yo y me taches trescientas sesenta y cinco (o sesenta y seis) veces en el calendario. Ojalá me olvides cada día o, mejor aún, me recuerdes cada noche. Ojalá me encuentres en canciones, en libros, en películas, en playas, en montes, en cuadros, en el sur, en el norte, en otras bragas. 

Yo...estoy bien.

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Versos en Peñamellera

Ella decía que allí estaba su infancia,
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en realidad, es pequeño.
No vas a encontrar tiendas,
tampoco verás bares.
Te encantará mi pueblo.

Carreteras de culebra,
de humedad marrón y verde,
de sorpresa manantiales
cuando menos te lo esperes.
Una curva, otra curva,
otra más y la que sigue.
No me creo que te duermas.
¡Ya se ve desde aquí Ruenes!

Tardé lo que tarda un instante
en confirmar sus palabras,
la belleza y la magia
que encarnaban las montañas.

Además, no cabe duda:
la Sierra del Cuera sonríe
cada vez que llega agosto.
De ruido se inunda Ruenes,
las gaitas suenan muy pronto.
Voladores, banderines,
abrazos y más abrazos
de los amigos que vuelven
a reunirse año tras año
sin que importen los acentos
compartiendo el entusiasmo
y los bailes en la bolera,
y las estrellas en Somano,
y las risas, y la sidra,
y todos juntos cantando
Asturias, patria querida...
¡la fiesta se va acercando!