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Aunque mis manos busquen a tientas

Aunque mis manos busquen a tientas
entre las teclas los versos
que sabrán dibujarte, todavía,
y sea capaz mi aullido de rozar
tu hombro desde la distancia,
como un murmullo de nadie
oído en el silencio de la noche.

Aunque retengas momentos de viajes,
sonrisas que broten con ellos,
la letra de algunas canciones,
mi nombre, tal vez, algún gesto,
la huella de lo que fue herida
y aquella pulsera de cuero
que en julio te regalé.

Aunque consiga parecerme
a lo que entiendes por nostalgia,
teniendo un segundo la suerte
de ser pellizco en tu pecho,
suspiro que exhales
o arroyo en tus ojos;
nada de esto servirá, amor,
con el paso de la vida,
para que yo tenga
cobijo en tu memoria
y tu vivas en mí, eternamente.




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Versos en Peñamellera

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