Inventario de preguntas sin respuesta

     Estoy convencida: las preguntas sin respuesta quedan flotando en el aire hasta que alguien las recoge y las contesta, como un globo rescatado de las ramas de un árbol. No pueden existir cuestiones huérfanas de réplicas. Aunque... ahora que lo pienso, si existen respuestas a preguntas no realizadas, puede que también existan preguntas que mueran ahorcadas con el signo de interrogación, ¿verdad? No, no puede ser. Toda pregunta tiene una respuesta. Yo no me quedo tranquila hasta que no la encuentro.

Señoras... señores... a mí no me vale un "sí", un "no". Confieso ser de las que buscan una explicación. Y en esa vesania natural de averiguación constante, buscando el porqué de todo, he descubierto que mis preguntas no son solo mías, que sobrevuelan la ciudad, que se agitan en el aire porque ya hubo otra persona que las formuló hace tiempo, y se escaparon de su boca o de su mente igual que un globo de la mano de un niño.

¿Por qué empeñarse en sumar capítulos a una historia que hace siglos pide un final? En eso del desamor... ¿alguna vez coincidirá lo que se piensa con lo que se dice y lo que se hace? ¿Para cuándo unas gafas de regalo a la esperanza miope? ¿Cómo se guardan las ganas que no sabemos contener? ¿Existirá un banco para ingresar impulsos y tentaciones? (Si es así, debo ser multimillonaria).¿Cuándo caduca el repertorio de latidos que ven la oportunidad de reiniciar detrás de cualquier palabra? ¿Por qué hay tantos corazones que vagan con los pies descalzos pisando charcos? ¿Dónde quedan los momentos de las fotos? ¿Y los estribillos que tarareábamos? ¿Qué pasó con esa pasión candente que nos atrapaba? ¿Cómo se endulza el desengaño?

Comentarios

Entradas populares