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Naufragio poético

Quiero saltar al agua para caer al cielo.
Pablo Neruda.


Me he sentado a esperarte
en la orilla de tu ausencia,
hilvanando soledades 
con los restos de la arena
que me queda entre los dedos.

Sé que estás aquí,
puedo ver tu silueta aproximarse
salpicada por el juego de las olas,
puedo ver tus ojos grandes,
verdemar que se une al horizonte. 
Sé que estás aquí,
en las conchas quebradas
junto a las rocas,
en los surcos que retratan
la huella de tus pasos,
en la espuma que cubre mis rodillas
y, también, en el bosque de pinos
que dibuja el camino de madera. 
Sé que estás aquí,
te respiro más aire que nunca,
voz del levante que recita poemas
de memoria, sonriendo con la boca
de salitre y perla. 
Sé que estás aquí,
las gaviotas pronuncian tu nombre
cuando la noche se desploma
sobre mis hombros, al igual
que lo hace el tiempo. 

Sé que estás, pero no aquí, no ahora,
vencido el faro en su empeño
de encontrarte, me deja sola
con todas las preguntas que me quedan
y cientos de versos que aún te lloran. 

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Versos en Peñamellera

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