Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de 2014

Destacados

No sé cómo llamarlo

El sol, que lo ve todo, me comprende. Luis García Montero


Yo no sé cómo llamarlo,
a pesar de lo sencillo que parece
asomando en otras bocas que lo usan
por costumbre, finta, escolta.
Las palabras que pronuncian
son el pomo de ese baño
donde puede entrar cualquiera.
El orgullo enarbolado
no sabrá contar las llagas
de los dedos que se incrustan
en el remo de mi barca
cada vez que vienen olas.
Y eso pasa a diario.

Yo no sé cómo llamarlo,
ni sentirlo como otros
ni tampoco tengo flores
ni jarrones para adorno
ni acierto con el lazo
—en las patas del novillo—,
ni me salen letras cursis
—de la idiota del pasado—,
ni me sabe a chocolate...
ni te ensucio con un cuento
hoy las manos.

Yo no sé cómo llamarlo, pero sé
que detrás de los versos, de los flecos
del poema
que se va escribiendo solo,
hay una vida que urge y no hay
empeño que lo frene
porque siempre, siempre
estará tu voz.

Correr hacia atrás

Me falta un poema

Aunque mis manos busquen a tientas

Cuando quieras buscarme

Una noche como otra cualquiera

Confundirme en mis errores

Ya veré si algún día

Me acordé de ti

Sevilla fue

La osadía de los cobardes

Sentir o no

Soleariyas

Me conformo con todo (lo que pensaba y no dije cuando subí a la montaña rusa)

Mi mejor abril

Septiembre

Mimetismo o el bicho raro.

Al paso del tiempo.

Para no faltar a la mentira

Inventario de preguntas sin respuesta

Bienvenidos a una tarde de invernadero

La inmediata lejanía.

Retrato de un día optimista

Pongamos que hablo de ella.

En memoria del olvido y la agonía pasajera [renovado]

El poema que jamás escribiré

Naufragio poético

Lo que podría haber pasado

Si me das una efe

El asfalto y la fugacidad de la vida

Descontento eterno